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El deseo de la Pobreza Cero y una mirada sobre la dignidad

Reflexiones de Mons. Oscar Ojea, Presidente de Cáritas Argentina y Obispo de San Isidro.

Pobreza cero. Vida digna para todos. Algunos dicen que hablar de pobreza cero es una utopía irrealizable y que tendría mas sentido hablar de un porcentaje mínimo de pobreza de acuerdo con las posibilidades reales de crecimiento económico y social. Quienes sostienen esta afirmación, no están percibiendo el significado de lo que queremos decir al hablar de pobreza cero. Sabemos que el mismo Jesús nos dijo que los tendremos siempre con nosotros para poder aprender de ellos, que son sacramento de Cristo.

Sin embargo, la frase pobreza cero, lo que expresa el deseo que surge de las mismas entrañas de la humanidad de poder desterrar los obstáculos para cada persona pueda participar con igualdad de oportunidades en la misma mesa. Y digo que es el sueño porque el sueño esconde siempre un deseo profundo. Las primeras palabras de Jesús en el Evangelio de San Juan a los discípulos que los siguen, ellos vienen de Juan Bautista quien les dice: este es el cordero de Dios y ellos se van detrás de Jesús.

Jesús habla por primera vez y les dice ¿que buscan? ¿Qué quieren? Como verán, nuestro Dios no es atropellador, no es prepotente, no nos ciega con su luz, no nos quita la libertad".

Con la pregunta: ¿qué quieren ustedes? Nos invita a conectarnos con nuestro deseo mas profundo, generalmente estamos conectados con nuestros deseos mas inmediatos (café, descansar, tomar sol, etc.) Pero hay un deseo que va siendo cada vez es mas profundo que es el deseo de ser yo mismo y de poder encontrarme cada vez mas conmigo mismo y con todo lo que soy capaz de dar y que no conozco, creo que conozco pero no conozco, no ha podido emerger todavía. Entonces, decir pobreza cero como meta de la Iglesia y de este bicentenario que nos propone los obispos en su carta del bicentenario que lo proponen los obispos en la carta del bicentenario: "sin pobres ni excluidos, caminando hacia el bicentenario", el expresar pobreza cero significa la intención de quitar todos los obstáculos para que el hombre pueda desarrollarse como persona y por lo tanto aportar a la comunidad aquello que puede aportar. Por supuesto que detrás de pobreza cero están las causas de la pobreza, las estructuras de pecado, la injusticia, la inequidad.

Esas enormes distancias que nos dividen y separan, pero también detrás de pobreza cero están, cómo quito los obstáculos para el acceso más simple a los bienes inmediatos y necesarios que exige la dignidad de la persona: el techo, la alimentación, educación, la salud. Y al mismo tiempo mas todavía yo necesito, esta en mi deseo profundo, para ser hombre formar parte de una comunidad que pueda dar lo mejor que tiene. Este deseo que esta como arrinconado en nosotros, como reprimido. Nosotros como seres humanos tenemos una vocación vincular, estamos hechos para eso. Dios es vínculo, la trinidad es una familia, Dios sale continuamente de sí mismo, continuamente vinculándose, dando lo mejor de sí y recibiendo del otro, por eso nuestro Dios es trinidad, es familia. Nosotros, también, en lo profundo recién descubrimos la comunidad cuando nos damos cuenta que necesitamos del otro, para poder desarrollarnos como personas, estamos hechos para vivir en comunidad.

El documento de Aparecida, que habla tanto de la vida plena, "yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia", nos dice Jesús. Nos dice que la vida tenemos que disfrutarla y que es el regalo de Dios, el regalo mas grande. Pero hay dos cauces por donde se puede realizar. El primer cauce es la comunión. Benedicto nos va a decir en el discurso de Aparecida, la Fe se debilita en el aislamiento y crece cuando se la comparte. ¿Que te da la Fe?, nos dice el Papa, una familia. La Fe es el don más grande para la vida, nos dice Aparecida.

La fe me libera del aislamiento del yo, dice el Papa, de alguna manera esa vida plena para ser plena el cauce tiene que ser poder vivirla en comunidad, que cada uno pueda dar lo mejor de si, y esto no puede realizar en la pobreza. La pobreza nos llena de obstáculos y este desarrollo y este camino, por lo tanto impide disfrutar de esta dimensión fundamental de la persona que es la comunión.

El segundo cauce, es el darse, "cruzar la otra orilla" diría Aparecida, la capacidad de dejar la propia comodidad para ir a la otra orilla. Entonces uno disfruta de la vida cuando se la entrega, cuando se la da. Allí el hombre es feliz, realiza su felicidad cuando puede dar. Como dice Machado: "Moneda que está en la mano, quizá se deba guardar, la monedita que esta en el alma se pierde si no se da" no sirve para nada guardarla, amarrocarla, sino para gastarla y allí se encuentra el secreto de la felicidad de la vida.

Pobreza cero expresa ese deseo y moviliza el corazón del hombre en lo mas profundo y no en lo superficial, lo mas profundo es que cada miembro de mi comunidad pueda dar lo mejor de si mismo, porque yo necesito de ellos, yo necesito que me enriquezcan, yo no puedo solo, no soy omnipotente. Así no se puede vivir, se vive del vínculo, del amor, se vive de la gratuidad, de la pareja, de los hijos, de los seres queridos. Para poder tener familia, hijos, para poder acceder al trabajo es necesario quitar los obstáculos para que el hombre pueda sacar lo mejor de si.

Entonces lo que moviliza la primera parte del lema diría yo que está estrechísimamente conectado a la segunda parte del lema. Esto es importante porque, quedarse solamente con la pobreza cero, en alguna mente puede cruzarse "este está en desacuerdo con todo lo que se hizo, esta con bronca" con el municipio, gobierno de la provincia etc… nosotros decimos pobreza cero, dignidad para todos, esta unido a la remoción de las causas profundas de la pobreza.

¿Que significa la palabra dignidad? Dignidad es una traducción que hace el latín: dignitas con otra palabra griega que es axios q quiere decir valor, lo que el hombre vale. Un hombre vale más que el mundo entero. Para nuestra fe un hombre vale más que todo el universo, el sol, algunos millones de dólares también. En una clase de catequesis me costó que los chicos me dijeran que el hombre vale más que un millón de dólares.

El valor y la dignidad…y porque el valor de cada persona ese valor enormemente mayor que las cosas el valor del hombre? Porque Dios nos quiere y nos ha dado la vida Dios no quiere lo que no vale, Dios nos hace valer. Dios nos hizo a su imagen, y nos ha confesado su amor, en la sagrada escritura, hay un capítulo hermoso, el de Isaías, el cap. 43 donde el Señor expresa una confesión de amor a su pueblo: "no temas Israel tu me perteneces…."

Esta confesión de amor de Dios al hombre lo hace digno. Somos dignos si podemos mirarnos a nosotros mismos como nos mira Dios. Somos dignos si los demás pueden mirarnos y valorarnos y reconocernos y darnos el lugar que cada hombre debe tener por su valor y no borrarlo, desconocerlo, anularlo, descartarlo, excluirlo. La mirada de la dignidad está estrechamente unida a la lucha contra la pobreza, a la búsqueda de la pobreza cero. Un ejemplo evangélico de cómo Jesús, en la perspectiva que nosotros conocemos tanto del milagro de la multiplicación de los panes, ustedes recuerdan el capítulo noveno de Marcos.

Primero el programa es otro, Jesús se quiere ir con los apóstoles que vienen de su primera experiencia misionera y quieren estar solos con el para contarles y que el Señor los acompañara en esta primera experiencia. Entonces Jesús les dice:" vamos solos a un lugar tranquilo" porque era tanta la gente que iba y venía que no tenían tiempo ni para comer dice San Marcos. A Marcos le gusta siempre mostrar al Señor apretujado, demandado. Entonces se van, pero Jesús, que sigue siendo el maestro los hace enfrentar con la realidad a los apóstoles y se encuentran con que en la otra orilla los espera una multitud…y el Señor se compadece en la multitud, porque los ve como ovejas sin pastor, imagínense la bronca de los apóstoles que tenían un programa con Jesús y Jesús decide instalarse todo el día con la multitud. "Bueno muchachos ahora vean la realidad". Jesús no teme cambiar de planes, a nosotros si nos cambian un plan nos morimos! Jesús tiene esa flexibilidad que tiene la caridad que hace posible que "no hagamos ahora no hacemos eso ahora esto que es mas importante, y estuvo un largo rato enseñando, curando enfermos".

Ahora porque de este relato, de la multiplicación de los panes, hay seis y este relato es el mas conocido de todos los evangelios y porqué? Porque queda grabado en el corazón de los apóstoles el milagro de la comunidad. Lo habían visto a Jesús siempre haciendo milagros a un ciego, a un paralítico, a un sordomudo, pero esta cosa de respeto por lo que cada uno trae un poquitito…cinco panes y dos peces…que es esto?! Dicen los apóstoles, esto no es nada, esto no sirve y Jesús dice: tráiganlos acá y denles ustedes de comer. Ese respeto del Señor de recibir lo poquito que cada uno podía aportar como la viuda pobre que da todo lo que tenía para vivir y lo pone en la ofrenda. Ese respeto del Señor hacia ellos, respeto a su dignidad hace que ellos puedan vivir un momento inolvidable, porque ese momento que pasaron, se reunieron en grupos de cincuenta, los apóstoles lo servían y sobro tanto! El evangelio se esmera en decir todo lo que sobro. Vivieron un momento de cielo, que es una manera de expresarlo, vivieron lo que es el hombre, vivieron la comunidad, estaban con Jesús habían escuchado su palabra, estaban comiendo juntos y no cada uno por su lado, y cada uno dispersos, sino que la misma palabra y los gestos de Jesús, los fue uniendo, fíjense como el Señor va enseñando a sus discípulos a encontrarse con la realidad que es dura, compleja, llena de necesidades, de reclamos, de demandas. Y luego respeta a cada uno porque recibe lo poquito que traen, pero con el Señor todo es posible y pueden vivir ese milagro de la comunidad.

Nosotros la tenemos en cuenta (la dignidad) cuando es humillada cuando esa dignidad es pisoteada, cuando el hombre es pisoteado, ahí aparece con más fuerza y decimos "esto no puede ser!" Porque hay algo en mí que no lo tolera, no lo permite, como un llamado "esto no puede ser". La dignidad pisoteada se expresa como un grito, por eso hablamos de clamor de justicia, porque tiene que ver con el pisoteo de aquello que es mucho mas profundo, que está mucho mas adentro que es lo que el hombre vale. El hombre no puede ser tratado así porque no vale eso. Vale la sangre de Dios, vale la carne de Dios un hombre.

En este tema de la dignidad voy a poner dos ejemplos mas del Señor que pueden enriquecer esto y que a mí siempre me golpearon y que siempre me llamaron la atención, todos son de San Marcos, antes de la pasión, este relato de la curación del ciego de Bartimeo , antes de la pasión, que se pone justo antes de la pasión para poder decir al Evangelista: "ahora vamos a mirar desde la Fe con los ojos nuevos del ciego curado" todo lo que va a pasar (Mc 10, 46 – 52).

Esta saliendo Jesús de Jericó y el ciego esta al borde del camino, al margen y el ciego pertenece al paisaje habitual de la ciudad, todo el mundo estaba acostumbrado a verlo. Estaba individualizado el papá, hijo de Timeo, era un hombre conocido, la gente estaba cansada de verlo, entonces el ciego comienza a gritar. Es importante esto porque, Juan Pablo va a decir: "la oración es un grito a Dios" en su encíclica tan rica que es "rico y misericordia" y de alguna manera nosotros hablábamos del grito del pobre y nosotros en Cáritas tenemos que afinar el oído para escuchar el grito del pobre que viene desde ese clamor de dignidad. Entonces Jesús se detiene, escucha el grito del ciego, mientras que todos lo quieren hacer callar, a todos les molesta, porque piensan que van a hablar de cosas más importantes y el ciego pedía siempre lo mismo, decía siempre lo mismo. Pero ahora dice: "hijo de David, ten compasión de mí ". Y el Señor se detiene y dice: "Llámenlo" y entonces le dicen: "El te llama". Entonces el otro (el ciego) tira el manto, lo único que tiene un pobre para recostarse, especialmente en tiempos de Jesús, jamás nadie dejaba su manto así nomás, deja su lecho, su lugar. Quienes hemos trabajado con hombres de la calle, sabemos lo que significa el lugar aunque sea el pie de la escalera.

Entonces este ciego se levanta, deja todo y si uno lee el Evangelio dice "ahora lo va a curar" y que el Señor le diga: "Tu Fe te ha salvado", andate tranquilo ya vas a poder ver y le diste gracias a la comunidad y ya saliste del borde del camino pero no es así. Jesús le dice qué quieres que haga por ti? Que necesitas? Cuál es tu necesidad mas profunda? Jesús no lo supone, no lo da por supuesto, lo trata como a una persona. No le dice: "veni, párate tomá!". Le dice ¿Qué quieres que haga por ti? Vos que queres en realidad, que queres de tu vida? Que buscas? Y el ciego le dice: "Señor, que vea" que quiere decir estos dos planos: que pueda ver, que pueda creer. Y Jesús le dice: "Vete tu Fe te ha salvado" y lo siguió por el camino, ahora si, integrado a la comunidad. Ese respeto de Jesús por la dignidad, por aquello que el hombre vale, que nunca se supone, nunca nos podemos suponer a nosotros.

Esto es darnos por conocidos "ya lo conozco, ya lo sé de memoria" ya lo agoté…es imposible porque, aún con la persona que vivo hace tantos años, el misterio de lo que es el otro, todavía no es del todo conocido, me puede seguir sorprendiendo, lo puedo seguir conociendo, porque? Porque tiene una dignidad, tiene un valor que yo no puedo poseer, yo no poseo al otro, no lo puedo tener, como tengo una cosa, una computadora, como las cosas que tengo y consumo, no, el otro es un misterio y jamás lo termino de conocer hasta el día final en que, como dice San Pablo: "Conoceremos como somos conocidos".

Y el otro texto que a mi me sorprende muchísimo y que por ahí pueden trabajarlo también por el tema de la dignidad, es un texto que responde al estilo de Jesús, el estilo del maestro, en el cual el se corre del centro de la escena del evangelio para poder dar lugar a otra persona (Lectura de Mateo 15, 21 - 28). Fijémonos la pedagogía de Jesús, el se corre de la escena y hasta parece malo, los discípulos todavía le dicen "Señor atendela porque estamos cansados grita y grita y no nos deja tranquilos." Y Jesús insiste, y dice: "no la voy a atender" porque pertenece al pueblo, yo vine para los judíos, no para estos que son extranjeros y el Señor vuelve a la mujer a decir una frase chocante: "no es bueno tomar el pan de los chicos para darles a los perros" y los demás se sorprenden, como puede ser que Jesús actúe de una manera tan brutal, pero lo que hace el maestro es correrse de la escena, el no es el centro acá, sino que la pone a la mujer en el centro para que los demás vean.

Entonces le dice algo que tantas veces necesitamos y que yo creo que es parte del amor, es como una expresión de admiración hacia el otro, es como un estímulo. Jesús se admira, le dice: "mujer, grande es tu Fe". Jesús que es el hijo de Dios le dice a la mujer esto….y que ha quedado deslumbrado por su fe, es el estilo de Jesús, la delicadeza del estilo de Jesús, como se corre del medio, se pone en otro lugar, como hombre para decir "esta extranjera, esta que no sabe nada, esta que no conoce la biblia, tiene mas fe que todo el resto, no encontré tanta fe en Israel".

Entonces estas actitudes de Jesús nos revelan la dignidad de todo hombre, en este caso haciendo hincapié en la diferencia. Pienso que el lema ayuda, nos va a dar mucho material como para poder unir una cosa a la otra y nos puede hacer reflexionar sobre la dignidad que es un tema riquísimo y que complementa magníficamente la primera frase que hemos trabajado también el año pasado.

© Año 2018
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